• Yo, que siempre experimenté grandes
      amistades, me sentí superado por este
      concepto de amistad que se entrevé
      en esos renglones. ¿Es posible decirle todas esas cosas a un amigo? Siempre
      había alguno de estos "
      datos" que se me hacían ajenos. Me
      parecía utópica esa idea de amistad. Hablar de "sed", de "calor prometido", de
      "cita"; me generaba una especie de rechazo,
      seguro a causa de esos prejuicios
      que uno tiene y que ante estas palabras se hacían evidentes. Sin embargo, esa
      atracción delataba una búsqueda en mí, como si mi
      corazón se dirigiera hacia eso, la
      búsqueda de los sentimientos más nobles. Encontrar un amigo que me reconozca y
      ame simplemente como soy, sentirme puro en él y descansar en él. Esto me parecía
      una gran "descarga afectiva" que en mi
      psicología me costaba aceptar. Y
      esto pasó; encontré un amigo a quien dirigirle todas y cada una de estas
      palabras. La búsqueda siguió interrogándome desde dentro de mí, aceptando que
      tengo carencias, que todos las tenemos, necesidades, afectivas sí, simplemente
      como algo natural, propio en nosotros los seres humanos. Necesité y necesito
      ponerle nombre a todo esto. Es un poco lo que estoy intentando hacer.

No hay comentarios: